
La pregunta que yo me hago tras el estreno este mismo viernes de "Diario de una ninfómana" y la noticia de que su director, Christian Molina, se quejó de la censura que ha sufrido el póster y el título de su nueva película es... ¿realmente es ofensivo el póster de esta película?.
Al parecer, el cartel no ha recibido los permisos necesarios para poder ser exhibido en los autobuses de la Empresa Municipal de Transportes de Madrid (EMT). El escándalo saltó cuando su director comentó el día del estreno que esta empresa vetó el póster por considerarlo de "dudosa legalidad y gratuitamente provocativo". Se presentaron incluso tres versiones del póster pero ninguna de ellas fue aceptada porque, al parecer, el problema no era la imagen en sí, si no la palabra "ninfómana".
Hace cinco años, la escritora Valérie Tasso escribió una autobiografía basada en sus experiencias sexuales que rápidamente se convirtió en un bestseller, a la vez que alteraba a algunos sectores de la sociedad más conservadora. Tasso comentaba esta semana que "si la obra se hubiese titulado 'Diario de un asesino' no hubiese habido ningún problema".
Es curioso que ahora mismo en cualquier marquesina de España se pueda ver el póster del nuevo perfume de Calvin Klein que esponsoriza la actriz Eva Mendes, donde la podemos ver sin ninguna prenda, y que ya generó este tipo de controversia en USA.
Al parecer, se tiene miedo a que nuestros hijos nos pregunten qué es una ninfómana, pero no hay miedo ninguno a que vean a una estrella hollywoodiana impregnada de sangre y matando a "tó quisqui". ¿Qué opináis vosotros? ¿Debería seguir existiendo la censura a estas alturas? En ese caso, ¿debe caer la censura sobre este tipo de publicidad? O, mejor dicho, ¿pensáis que este póster, en concreto, es indecoroso?

